El sistema de cotización por ingresos permite a los trabajadores autónomos modificar su base varias veces al año. El calendario oficial de la Seguridad Social establece que el último periodo para solicitar un cambio en 2026 va del 1 de noviembre al 31 de diciembre; las modificaciones pedidas ahora surtirán efecto el 1 de enero de 2027. Las solicitudes presentadas entre septiembre y el final de octubre comienzan a aplicarse hoy.
La base elegida debe ajustarse al tramo de rendimientos netos que se prevé obtener. Si han cambiado los ingresos del negocio, la persona autónoma puede actualizar su previsión a través de Importass. Más adelante, la Seguridad Social contrasta la cotización con los rendimientos netos comunicados por la Agencia Tributaria, lo que puede generar una regularización a favor o en contra. Una base mayor eleva la cuota mensual y puede influir en algunas prestaciones; una base demasiado baja puede acabar en una liquidación pendiente.
Antes de solicitar el cambio conviene revisar el tramo que corresponde a los rendimientos netos, la base actual y la fecha de efecto que indique el justificante. No basta con mirar la facturación bruta, y modificar la base no equivale a reducir impuestos ni a dejar de cotizar. La petición se tramita en el servicio Importass de la Seguridad Social.

