El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó el 14 de octubre el IPC definitivo de septiembre: los precios fueron un 4,9% más altos que un año antes, seis décimas por encima de agosto. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos no elaborados, quedó en el 3,1%. En comparación mensual, el índice general subió un 0,3%. El 4,9% es una media de la cesta de consumo, no el encarecimiento exacto de cada producto.
El transporte aumentó un 10,5% interanual. El INE señala como principal motivo los carburantes y lubricantes para vehículos; los billetes de avión siguieron por debajo de hace un año, aunque su caída se moderó. Vivienda, agua y energía subieron un 1,1% mensual, en parte por la electricidad y los combustibles líquidos. En la Comunidad de Madrid, la tasa interanual llegó al 5,3%, por encima de la media nacional.
Para los hogares, el dato apunta a más presión en desplazamientos y energía, aunque el gasto real depende del coche, la calefacción y el contrato eléctrico. La subida del IPC no actualiza automáticamente todos los alquileres o salarios: hay que revisar el contrato y la norma aplicable. Conviene comparar las facturas propias y comprobar qué índice de actualización figura en cada contrato.

