Tener una cuenta no siempre sale gratis. Si el cliente no cumple condiciones como domiciliar ingresos, usar la tarjeta o mantener determinada vinculación, algunas entidades cobran por la cuenta y por la tarjeta de débito. Una comparación publicada el 1 de noviembre sobre once bancos sitúa en hasta 276 euros anuales algunos paquetes de CaixaBank y Cajamar, en torno a 240 euros en Santander y Sabadell y 195 euros en BBVA. El coste concreto depende del producto y de las condiciones vigentes; no se aplica igual a toda la clientela.
La cuenta de pago básica ofrece otra referencia: el Banco de España indica que su comisión no puede superar 36 euros al año. Las personas que acrediten una situación de vulnerabilidad económica pueden solicitar que sea gratuita. La gratuidad no es automática para todo el mundo y la entidad debe comprobar los requisitos y la documentación.
Conviene revisar el contrato y el folleto de tarifas, comprobar qué compromisos eliminan las comisiones y preguntar por una cuenta básica si se cumplen los criterios. Una oferta que anuncia “sin comisión de mantenimiento” puede mantener cargos por tarjeta, transferencias u otros servicios. Guía del Banco de España: https://clientebancario.bde.es/pcb/es/menu-horizontal/productosservici/cuentasdepositos/cuentascorriente/guia-textual/CuentadepagoBasica/gratuidad.html?a=1

