El 15 de octubre, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid aprobó inicialmente el proyecto de ordenanzas fiscales para 2027. La propuesta reduce el tipo general del IBI urbano del 0,414% aplicado en 2026 al 0,4%, el mínimo legal. El Consistorio calcula que la medida afectaría a unos 2,27 millones de recibos y reduciría la recaudación en 31,2 millones de euros.
Eso no significa que cada vivienda vaya a pagar una cantidad fija menos. El IBI se calcula sobre la base liquidable catastral y la factura final depende también del uso del inmueble y de las bonificaciones aplicables. El proyecto mantiene, además, bonificaciones de hasta el 90% para familias numerosas, según el valor catastral y la categoría del título.
La misma propuesta deja prácticamente estable la tasa de residuos: el Ayuntamiento estima una media de 143 euros para 2027, similar a la de 2026. El recibo se calcula con factores como el valor catastral, las personas empadronadas, la generación de residuos y la separación de la basura. El sujeto obligado al pago es el propietario, que puede repercutir el coste al inquilino cuando proceda conforme al contrato y la normativa.
La rebaja del IBI todavía no está en vigor: se trata de un proyecto inicial pendiente de completar su tramitación y aprobación municipal. Las facturas de 2026 no cambian por este anuncio. Para saber cuánto supondría en cada vivienda habrá que esperar a la ordenanza definitiva y revisar el valor catastral y las bonificaciones.

