El índice de precios industriales (IPRI) publicado por el INE el 26 de octubre sitúa la subida interanual de septiembre en el 18,3%, 5,1 puntos por encima de agosto y el mayor avance desde noviembre de 2022. En el mes aumentó un 4%. La energía subió un 49,8% interanual; el encarecimiento de la producción, el transporte y la distribución eléctrica fue uno de los principales factores. Sin energía, la tasa anual del índice se quedó en el 3,6%. Los datos son provisionales.
El IPRI mide los precios a los que salen los productos de las fábricas, no lo que pagan directamente los hogares en supermercados o comercios. El aumento de energía y costes intermedios puede trasladarse a transporte, fabricación y venta, pero no de forma inmediata ni en la misma proporción: influyen los contratos, las existencias, la competencia y cuánto absorbe cada empresa.
Para valorar el efecto cotidiano conviene seguir el IPC y los precios de productos concretos, además de revisar las condiciones de renovación de contratos energéticos o de suministro. La cifra del 18,3% no significa que la cesta de la compra haya subido ese porcentaje.

