Tubos Reunidos continúa en concurso de acreedores y su venta depende en buena medida de cómo se trate la deuda de unos 150 millones de euros con la SEPI. El consejero vasco de Industria afirmó que los cinco grupos que siguen en el proceso podrían retirar sus ofertas si no se condona parte de esa deuda. La propuesta comunicada por SEPI consiste en rebajar intereses y ampliar los plazos de devolución, no en eliminar el principal. Según el consejero, la entidad estatal tenía previsto reunirse con los cinco interesados este 28 de octubre.
A primera hora de hoy no había un acuerdo definitivo. La continuidad de las plantas, la posible transmisión de activos y las condiciones de empleo dependen de la negociación y del procedimiento concursal. Hablar de un cierre ya decidido sería prematuro: la liquidación se plantea como un riesgo si fracasa la venta, no como un hecho consumado.
La situación afecta a trabajadores, proveedores y localidades donde opera la siderúrgica, entre ellas Amurrio y Trapagaran. La plantilla debería atender a las comunicaciones de la empresa, sindicatos y administración concursal sobre salarios, turnos y créditos. Proveedores y vecinos deben esperar a una decisión formal, ya que las condiciones que plantean los compradores no son todavía una ayuda aprobada.

