El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó el 30 de octubre que el avance del IPC de octubre apunta a una inflación interanual del 4,9%, la misma tasa que en septiembre. La inflación subyacente —sin alimentos no elaborados ni productos energéticos— se mantiene en el 3,1%. En términos mensuales, los precios subieron un 0,6% frente a septiembre: que la tasa anual no aumente no significa que la cesta de la compra se haya abaratado.
Según el INE, los carburantes y lubricantes para vehículos ejercen una presión a la baja porque cuestan menos que en octubre de 2025. También suben los alimentos, las bebidas no alcohólicas y el vestido, pero menos que hace un año. En sentido contrario, el gas aumenta más que en octubre pasado y los combustibles líquidos pasan de bajar a subir; los paquetes turísticos también restan menos al índice que en 2025. Por eso el efecto no es igual para una familia que usa coche a diario, otra que calienta la vivienda con gas o una que depende más del transporte público.
El 4,9% es una media nacional, no la subida de cada producto ni la factura concreta de cada hogar. Además, se trata de un avance: el INE publicará el dato definitivo el próximo mes y podría revisarlo. No implica por sí solo que salarios o ayudas se actualicen automáticamente; eso depende de cada convenio, contrato o norma. Conviene revisar facturas y ofertas de energía, y comprobar qué índice y mes de referencia fija cada contrato para una eventual actualización.

