El Programa Mundial de Alimentos (PMA) anunció el 19 de octubre que la falta de financiación le obliga a reducir alrededor de un tercio la asistencia alimentaria en Gaza. Este mes atiende a 1,1 millones de personas, frente a 1,6 millones el mes pasado: unas 500.000 dejan de recibir ayuda periódica en alimentos o efectivo. Los hogares que siguen en el programa recibirán un paquete de alimentos en vez de dos y una cantidad menor de harina de trigo.
Las comidas calientes bajan de 250.000 a 150.000 al día. En las zonas de acceso más difícil, incluidas áreas cercanas a la línea de control militar israelí, se pasa de una comida diaria a una cada dos días. También se reduce la ayuda monetaria para 75.000 familias. El PMA afirma que mantendrá el apoyo a panaderías que cubren un tercio de las necesidades de pan de Gaza, la asistencia nutricional para 300.000 mujeres y niños y los tentempiés escolares para 200.000 menores.
La ayuda no se ha suspendido por completo: 1,1 millones de personas siguen recibiendo algún tipo de apoyo. Aun así, el PMA estima que 1,4 millones de habitantes —el 67% de la población— afrontan inseguridad alimentaria aguda de nivel 3 o superior; unas 200.000 personas están en fase de emergencia. La agencia dice haber recibido en 2026 menos de la mitad de los fondos de años anteriores y solicita 450 millones de dólares para sostener sus operaciones en Gaza y Cisjordania entre octubre y marzo. Es una estimación del propio organismo y la cobertura dependerá de la financiación que consiga.

