Pedro Sánchez afirmó el 24 de octubre en un acto electoral en Granada que, si su partido gobierna la próxima legislatura, promoverá una reforma constitucional para reforzar la protección del derecho de las mujeres al aborto. También defendió mantener el derecho a la eutanasia. La declaración es un compromiso de campaña: por ahora no cambia la ley vigente ni el funcionamiento de la atención sanitaria.
Una reforma constitucional debe seguir el procedimiento parlamentario y reunir los apoyos necesarios; no puede entrar en vigor por una promesa del presidente. Las mujeres siguen acogiéndose a las normas y servicios autonómicos actuales. Si se registra una iniciativa, su texto, calendario y alcance dependerán de la tramitación parlamentaria.

