Las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos se celebran el 3 de noviembre. Se votan los 435 escaños de la Cámara de Representantes, alrededor de 35 de los 100 del Senado y numerosos cargos estatales y locales, entre ellos gobernadores. AP contabilizaba más de 54 millones de votos anticipados hasta el 1 de noviembre a partir de datos estatales: es un recuento provisional, no el resultado ni una predicción de quién ganará.
La principal incógnita es qué partido controlará cada cámara. La mayoría influye en qué proyectos se debaten, cómo se negocian los presupuestos y qué investigaciones y comparecencias impulsa el Congreso. El resultado, por sí solo, no cambia automáticamente al día siguiente los aranceles, la política migratoria ni la exterior: cualquier modificación requiere decisiones posteriores dentro de las competencias legales del Congreso y del Gobierno.
Para quienes viven en España, conviene seguir el efecto que pueda tener el nuevo equilibrio sobre comercio, aranceles, ayuda exterior y relaciones con la Unión Europea. Los ciudadanos estadounidenses residentes fuera del país deben consultar las instrucciones de voto y seguimiento de papeletas de su estado. El resto de lectores puede seguir el escrutinio oficial y, después, las decisiones del nuevo Congreso, que comenzará su mandato en enero.

