Maricarmen Abascal, de 87 años, murió en Madrid el 7 de octubre. El 23 de septiembre había sido desalojada de la vivienda en la que llevaba cerca de siete décadas. Después permaneció ingresada en un hospital. La información publicada no atribuye su fallecimiento al desahucio.
Su historia ya había despertado una amplia atención pública. El 26 de septiembre se celebró en Madrid una manifestación por el derecho a la vivienda, convocada con el lema «Ni una Maricarmen más». Tras conocerse su muerte, volvieron a cobrar fuerza las protestas y las reacciones de representantes políticos y organizaciones sindicales.
El caso vuelve a poner sobre la mesa varias cuestiones cotidianas: qué protección existe cuando un inquilino se enfrenta a un desahucio, cómo reducir el peso del alquiler sobre los ingresos familiares y qué pueden hacer las administraciones para ampliar la vivienda asequible. Los decretos de vivienda presentados recientemente por el Gobierno siguen sujetos a sus respectivos trámites; no todas las medidas anunciadas pueden darse por vigentes.
Información elaborada a partir de las noticias publicadas el 8 de octubre. Para un caso concreto de alquiler o desahucio, conviene comprobar la normativa vigente, los documentos judiciales y los servicios municipales de vivienda.

