La presidenta balear, Marga Prohens, anunció el 21 de octubre un segundo paquete de 125 millones de euros para amortiguar el encarecimiento de los combustibles. Se añadiría a los 175 millones ya aprobados, hasta un total anunciado de 300 millones, y priorizaría sectores muy expuestos al coste del carburante: transporte, distribución, agricultura y pesca.
Por ahora es un anuncio político, no una convocatoria abierta. El Govern todavía no ha detallado quién podrá solicitar las nuevas ayudas, cuánto corresponderá a cada sector ni cuándo se tramitarán. Por tanto, los hogares y autónomos no deben contar todavía con un pago directo ni con una bajada inmediata del precio en las gasolineras.

