EAPN-ES publicó el 15 de octubre el capítulo territorial de su XVI Informe sobre el Estado de la Pobreza, elaborado principalmente con datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE de 2025. En la Comunidad de Madrid, el 9,9% de la población dedica más del 40% de sus ingresos a los gastos de vivienda, frente al 7,2% estatal. Es el porcentaje más alto entre las comunidades autónomas. El indicador mide sobreesfuerzo residencial: no significa que ese 9,9% esté necesariamente en alquiler ni que haya dejado de pagar.
A escala nacional, el 43,6% de las personas que alquilan una vivienda a precio de mercado está en riesgo de pobreza o exclusión social. No es una tasa específica de Madrid. La región registra un AROPE del 19,4%, por debajo del 25,7% estatal, pero mantiene una fuerte desigualdad: los ingresos del 20% más rico superan en más de cinco veces los del 20% más pobre. EAPN estima, además, que el precio de compraventa en Madrid subió un 99,5% desde 2015.
Los datos muestran por qué una media regional alta no garantiza que cada hogar pueda asumir la vivienda y cubrir a la vez alimentación, energía, salud y educación. Son indicadores estadísticos del año 2025; no certifican la situación de un hogar concreto, no determinan por sí solos una ayuda y no activan prestaciones automáticamente.
Si los gastos de vivienda ya comprometen el presupuesto familiar, conviene revisar por separado los requisitos oficiales del Ingreso Mínimo Vital y de las ayudas autonómicas, o pedir orientación a los servicios sociales del municipio. La elegibilidad depende de las condiciones vigentes y de cada caso.

