Madrid acoge los días 4 y 5 de noviembre la XXX Cumbre Iberoamericana. La Delegación del Gobierno informa de un dispositivo de más de 3.200 efectivos: unos 1.800 policías nacionales y alrededor de 650 guardias civiles. La fase crítica de seguridad comenzó a las 8:00 del 3 de noviembre y se prolongará hasta el final de la cumbre.
El despliegue puede implicar controles temporales, cambios de circulación o restricciones de paso alrededor de las sedes y los recorridos oficiales. La cifra de agentes no significa que se vaya a cerrar toda la ciudad: los tramos y horarios concretos dependen de los avisos municipales, policiales y de transporte.
Quienes viven o trabajan en el centro, tengan que acercarse a las sedes o utilicen transporte público deberían consultar los avisos antes de salir y prever alternativas. Taxistas y repartidores también pueden verse afectados por cambios puntuales de acceso o estacionamiento. Las fechas y el periodo de seguridad están anunciados; las medidas viarias concretas se confirmarán en tiempo real.

