Moeve y la portuguesa Galp confirmaron el 26 de octubre que han cerrado las conversaciones sobre una posible integración de negocios downstream en la península ibérica. El diálogo, iniciado en enero, era no vinculante y contemplaba actividades como refino y venta de carburantes; no se firmó una operación definitiva.
La ruptura no implica por sí misma un cambio inmediato en las estaciones, el suministro o los precios: ambas empresas seguirán operando por separado. Para los conductores, lo práctico sigue siendo comparar el precio y los servicios de cada estación. Cualquier venta de activos o nueva alianza tendría que anunciarse aparte y no debe darse por hecha a partir de estas conversaciones.

