La huelga se desarrolla desde las 00:00 hasta las 24:00 del 29 de octubre y afecta a los servicios ferroviarios de Renfe. Entre las reivindicaciones del sindicato figuran los protocolos de seguridad, las garantías de circulación tras los accidentes, las comunicaciones, las plantillas y la fiabilidad del material rodante. Los servicios mínimos los fija la Administración: mantienen una parte de la oferta, pero no significan que cada línea circule con el mismo porcentaje ni garantizan el tren concreto que tenía previsto cada viajero.
En el conjunto estatal, Cercanías debe mantener el 75 % de los servicios de 06:00 a 09:00, de 13:30 a 15:30 y de 18:30 a 20:30; el resto del día, el 50 %. Media Distancia funciona al 65 % y AVE y larga distancia al 73 %. En mercancías, el mínimo es del 26 %. Rodalies y los servicios regionales de Cataluña tienen un esquema distinto: 66 % en las horas punta y 33 % en el resto de la jornada.
Antes de salir, conviene comprobar el estado del tren en la web o la aplicación de Renfe y en los paneles de la estación, y dejar margen para los enlaces. Si el viaje no admite retrasos, confirme el servicio concreto: el porcentaje mínimo no garantiza que un tren determinado circule puntual. Además, algunos trayectos de alta velocidad hacia el sur pueden verse afectados por el accidente ferroviario de Toledo; son incidencias distintas y conviene comprobar ambas.

