La relación entre Washington y Kyiv ha vuelto a tensarse. En una información publicada el 19 de octubre, Associated Press señala que Donald Trump ha dejado en suspenso nuevas sanciones contra Rusia y ha anunciado un intento de importar diésel ruso para contener los precios del combustible, en contraste con la petición ucraniana de aumentar la presión sobre Moscú. El presidente Volodymyr Zelenskyy afirmó que Ucrania no recibió aviso previo de algunos socios antes de nuevos ataques rusos contra la infraestructura energética. La Casa Blanca sostiene que no ha interrumpido el intercambio de inteligencia.
También hay controversia por Starshield, el servicio satelital de SpaceX diseñado para uso militar, distinto del Starlink civil. Ucrania afirma que las restricciones de velocidad han dificultado parte de sus operaciones con drones. Elon Musk ha dicho que el sistema está bajo control estadounidense y que las limitaciones las decide el Ejército; Trump niega haber ordenado el recorte. El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que Kyiv solicita un acceso que no tiene actualmente. El Pentágono no ha explicado públicamente quién tomó la decisión, por lo que la responsabilidad sigue discutida.
No se ha anunciado un nuevo tratado ni un cambio inmediato en las normas de entrada o residencia para personas en España. Para Europa, el rumbo de Washington puede afectar la coordinación de la OTAN, la defensa de Ucrania y las decisiones energéticas. Conviene distinguir las declaraciones de cada parte de las decisiones oficiales confirmadas; por ahora no hay una instrucción de viaje o trámite dirigida a residentes españoles. La fotografía es de una reunión de 2023 y no corresponde a los acontecimientos de esta semana.

