El Gobierno declaró el 27 de octubre zonas afectadas gravemente por emergencias de protección civil en nueve comunidades autónomas, tras 45 episodios registrados entre el 13 de septiembre y el 20 de octubre. Se incluyen incendios, lluvias intensas e inundaciones. Entre los episodios más destacados figuran las precipitaciones en Cataluña a comienzos de octubre y la DANA Adam, que afectó desde el día 17 al litoral mediterráneo y Baleares, especialmente a la Safor valenciana y la Marina Alta alicantina. El balance provisional de la DANA recoge siete víctimas mortales y la evaluación de daños sigue abierta.
La declaración permite activar o ampliar líneas de ayuda, pero no genera pagos automáticos. Protección Civil indica que personas y entidades que acrediten perjuicios ya pueden solicitar determinadas ayudas por daños personales, en viviendas y enseres, o en establecimientos. Otras medidas —como posibles exenciones fiscales o bonificaciones de cuotas sociales— deben concretarse todavía.
Quienes hayan sufrido daños deberían conservar fotografías, facturas de reparación, inventarios y comunicaciones con la aseguradora, y consultar con su comunidad autónoma o ayuntamiento si su localidad está incluida y qué plazo corresponde. Hay que presentar la solicitud según los requisitos de cada línea; no basta con esperar una compensación automática.

