El Hospital Gregorio Marañón de Madrid alertó el 23 de octubre de cinco nuevos casos de una estafa telefónica. Quien llama se hace pasar por personal sanitario y asegura que un hijo u otro familiar ha sufrido un accidente, está ingresado o necesita una operación urgente; después pide dinero para una intervención, un implante u otro supuesto servicio. En algunas llamadas se oyen llantos para aumentar la presión. El hospital ya había detectado un engaño parecido seis meses antes.
El centro recuerda que un hospital público no pide por teléfono pagos, transferencias ni datos bancarios para atender a un paciente. Si recibes una llamada así, cuelga, no compartas datos y llama al hospital usando el número de su web oficial; contacta también directamente con tu familiar. Si ya pagaste o facilitaste información, avisa cuanto antes a tu banco y denuncia el intento a la Policía. No uses el teléfono ni la cuenta bancaria que te indique quien llama.

