Un documento publicado el 3 de noviembre muestra que, doce días antes del choque de Urda, Renfe reconoció que 17 de las 24 actuaciones del acuerdo de seguridad cuya ejecución correspondía a otros organismos estaban terminadas y que otras siete seguían en trámites administrativos, regulatorios o técnicos. Los sindicatos señalaron asuntos pendientes sobre los tiempos de conducción, protocolos comunes para emergencias y fenómenos meteorológicos, y financiación del mantenimiento de Adif. Renfe sostuvo que esas tareas excedían sus competencias directas.
El dato describe el grado de ejecución del acuerdo, no es un informe sobre las causas del accidente. La documentación disponible no establece que las siete medidas pendientes tengan relación causal con el choque. La investigación aún debe aclarar, entre otros elementos, el funcionamiento del sistema LZB, las comunicaciones con el centro de control y las órdenes para reanudar la marcha. Para viajar, hay que consultar los avisos de Renfe y Adif; cualquier cambio de normas o servicios deberá comunicarse oficialmente.

