Según una recopilación de UGT basada en datos públicos de vivienda, el área metropolitana de Barcelona suma unas 120.788 viviendas vacías o infrautilizadas. La cifra incluye inmuebles desocupados, viviendas que no son habitables en su estado actual y segundas residencias que sus propietarios usan menos de 15 días al año. El análisis abarca los 500 municipios más poblados de Cataluña y combina datos del censo de Idescat con registros de fianzas de alquiler de Incasòl.
UGT calcula 381.957 viviendas vacías o infrautilizadas en el conjunto de Cataluña, cerca del 10% del parque, y sitúa casi un tercio en la Gran Barcelona. En una medición distinta, estima que 486.459 viviendas cambiaron en la última década del uso residencial al turístico o de temporada; sobre un parque inferior a cuatro millones, equivale aproximadamente al 12%. No se deben sumar ambas cifras como si midieran las mismas viviendas.
El dato ayuda a entender la presión que afrontan quienes comparten piso o no pueden independizarse, pero las 120.788 viviendas no son una oferta disponible inmediata. Algunas requieren rehabilitación, otras son segundas residencias y la titularidad, la ubicación y la decisión de cada propietario condicionan su posible salida al alquiler permanente. El informe no aprueba una obligación nueva ni fija cuándo se incorporarían pisos al mercado. Para inquilinos y compradores, sirve como contexto de la tensión de oferta; cualquier medida de movilización deberá anunciarse y tramitarse oficialmente.

